Ondas sonoras

LA CONTAMINACIÓN ACÚSTICA

Contaminar significa, tomando la definición de la RAE, “alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio por agentes químicos o físicos”. Si bien es cierto que de manera general se asocia este término al vertido de sustancias tóxicas al medio ambiente, existe otro tipo de contaminación que pasa más inadvertida aunque igualmente altera nuestro entorno y produce graves trastornos en la salud de las personas: la contaminación acústica.

Antes de analizar este tema, hablemos del sonido:

¿Qué es el sonido?

 Es una onda mecánica que se da por la vibración de un objeto elástico (por ejemplo, la cuerda de una guitarra): dicha vibración se comunica a las partículas del aire que permiten que el sonido se propague en todas las direcciones.

Podemos distinguir los distintos sonidos a través de tres propiedades:

La intensidad indica la cantidad de energía que transporta la onda sonora dando lugar a sonidos fuertes y débiles. Para medir la intensidad se utiliza una unidad llamada decibelio (dB). El umbral de dolor para las personas está entorno a los 120 dB.

Nivel de intensidad de algunos sonidos comunes en nuestro cotidiano

El tono depende de la frecuencia de la onda sonora (el número de pulsos por segundo): si dicha frecuencia es baja, el sonido será grave y si la frecuencia es alta, se generarán sonidos agudos.

Los humanos no podemos apreciar todo tipo de sonidos, solo aquellos con frecuencias comprendidas entre 20 y 20000Hz. Sin embargo hay seres vivos que pueden oír aquellos sonidos de frecuencias superiores, ultrasonidos (el perro, los murciélagos), o inferiores, infrasonidos (por ejemplo, las ballenas). 

El timbre permite diferenciar sonidos que tienen la misma frecuencia pero que proceden de fuentes distintas. El ejemplo más claro es el de varios instrumentos musicales que tocan la misma nota.

flauta                                                 piano

¿Cómo detectamos los humanos las ondas sonoras?

Nuestro oído está preparado para detectar las ondas sonoras de una determinada frecuencia y transmitir la información de las oscilaciones percibidas al cerebro. 

En el siguiente vídeo puedes ver todo el proceso:

¿Qué es la contaminación acústica?

Se produce cuando nuestra actividad modifica de forma dañina las condiciones sonoras del entorno. La OMS (Organización Mundial de la Salud) considera que entre 50 y 60 dB, es el nivel de ruido deseable y que a partir de los 65 dB el ruido puede considerarse nocivo.

En las ciudades el primer causante de la contaminación acústica es el tráfico seguido de la actividad industrial, aunque también se resalta el ruido de los bares y los locales públicos.

Según la OMS aproximadamente la mitad de los europeos vive en zonas de gran contaminación sonora: España es el segundo país con mayor nivel de contaminación acústica (superado únicamente por Japón), el 50% de los españoles soportan niveles de ruido superiores a los 65 dB.

Algunas consecuencias para la salud son las siguientes:

  1. Pérdida auditiva:  que puede ser significativa a partir de los 75 dB. (Si escuchas un silbido en el oído, es una señal de alarma de que tu audición está siendo dañada.) Los sonidos repentinos y muy fuertes, como el de una explosión, pueden llegar a perforar el tímpano.
  2. Perturbación del sueño. A partir de 45 dB de ruido, se producen alteraciones del sueño que pueden convertirse en crónicas.
  3. Cansanciodolor de cabezairritabilidad y aumento de la agresividad.
  4. Falta de concentración y disminución del rendimiento intelectual.
  5. Dificultad para el aprendizaje y el lenguaje en los niños, por una merma en la capacidad de memoria y atención.
  6. Problemas en la comunicación, incluso problemas de laringe por el sobreesfuerzo de tener que hablar alto

¿Podemos actuar contra este tipo de contaminación? Aquí os dejo un vídeo para pensar en algunas soluciones:

Y un par de enlaces  interesantes para que investiguéis sobre el tema:

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/recursos_informaticos/andared01/paisaje_sonoro/contamina.htm

http://www.ecologistasenaccion.org/article5350.html

 

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